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miércoles, 2 de noviembre de 2016

LOS GRABADOS DEL PEIRÓN O CRUZ DE TÉRMINO DE LA ERMITA DE SANT FRANCESC DE LA FONT

GENTES, COSTUMBRES, TRADICIONES, HISTORIAS, PATRIMONIOS Y PAISAJES DE TIERRAS CASTELLONENSES:
LOS GRABADOS DEL PEIRÓN O CRUZ DE TÉRMINO DE LA ERMITA DE SANT FRANCESC DE LA FONT (CASTELLÓN DE LA PLANA).
JUAN EMILIO PRADES BEL
Dentro del término municipal de Castellón de la Plana se encuentra la ermita rural conocida con el nombre en valenciano de “Sant Francesc de la Font”. La ermita data con anterioridad al año 1748, y fue construida en pleno corazón de la huerta castellonense, sobre la partición natural de las partidas de Cap y la Molinera, quedando el lugar a unos 4 km. distantes de la ciudad de Castellón. Este templo se halla en una intersección de cuatro caminos rurales a doble dirección: Camino de Villamargo, de las villas de Benicasim, de Castellón, del molí de Font la Reina, de Sant Francesc, del Cap, de La Molinera,...). “Sant Francesc de la Font” queda incluido en el amplio y cuidado recinto protegido del Molí de la Font, lugar vallado, con arbolado, jardines, bancos, fuente y pozo. Contiguo a estos dos lugares y en medio del camino se levanta un peirón rural de piedra o cruz de término (creu de terme), este es un tipo de construcción muy bien definida por el diccionario de la lengua española como un tipo de hito o mojón colocado antiguamente a la entrada o aledaños de las poblaciones junto al paso de los caminos, y también en las proximidades de las ermitas y santuarios, como muestra de piedad por parte del pueblo y para su fomento entre los viajeros. La cruces de término también marcaban el comienzo de un territorio rural o de un lugar sagrado, y donde se recibían o despedían habitualmente las peregrinaciones. Otras finalidades de las cruces de término: Señalizan vías y caminos. Principalmente avisan de la proximidad de una población. Delimitan los términos municipales o los linderos particulares. Sugieren a los viandantes que recen una oración por el motivo religioso en él representado. Advocan a las ánimas del Purgatorio, o como lugar al que se va a pedir algún favor especial o petición a la divinidad (lluvia, protección de las cosechas, alejamiento de plagas, salud, …). En este peirón de “Sant Francesc de la Font” , es de resaltar los grabados o símbolos antiguos que se encuentran rodeando el fuste o pilar de piedra que sujetan la cruz del cimacio. Se trata de unos grabados simbólicos de finalidad o culto y autoria desconocidos, muy posiblemente en teoría, ligados a algún tipo de promesa o voluntad de trashumantes y viajeros. Los grabados son esquemáticos y de trazos sencillos, la composición al menos en tres de ellos son de la misma autoria, la obra parece querer fusionar una cruz pometada, una letra y una cruz tumularia, unificándose en una amalgama de trazos que juntos conforman la imagen de lo que parece ser una figura humana femenina. Quizá el resultado a la vista no sea solo el grafitismo artístico, y los enigmáticos grabados antropomorfos sean encubridores o cómplices de otras causas o motivos. Otra de las teorías de trabajo sobre la evolución creativa de cada dibujo esquemático contempla la ocultación de un tipo de cruz muy concreto, la cruz tumularia. Las cruces tumularias suelen estar compuestas por una cruz y un túmulo que puede adoptar o tener distintas formas geométricas. Su motivación de fábrica es siempre religiosa y ligados a los difuntos, el origen de las cruces tumularias proviene de las muertes trágicas y violentas ocurridas en el lugar o muy próximas de donde han sido esculpidas y grabadas, generalmente suelen guardar en muchos casos la memoria de finados en duelos ritualizados de honor y de muerte con espadas, armas blancas o pistolas, dichas marcas invitaban e invitan al creyente a rezar una oración o un salmo por la memoria y el alma del difunto, castigado a perpetuidad a permanecer errante por su acto prohibido y penada por la justicia y por la iglesia. (JEPB)
Bibliografía:
- Margalé Herrero, Rafael y Margalé Alzórriz, Alvaro (2002): Los peirones en las comarcas del Jiloca y campo de Daroca. Calamocha, Centro de Estudios del Jiloca.
- Edo Hernández, Pilar (2007): "Algunas tradiciones y costumbres en torno a los peirones de Bañón", en Cuadernos del Baile de San Roque, 20, pág. 23-46.
- Fuertes Marcuello, Julián (1995): "Los peirones, monumentos característicos de Aragón", en el Boletín de la Casa de Aragón en Madrid, p. 36-39.
- Utrillas Valero, Ernesto (1999): "Los peirones de Visiedo", en Xiloca, 24, pág. 79-111.
- Calvo Berbegal, Ignacio (1988): "Los peirones de Tornos", Xiloca, 2, pág. 45-58.
- Carreras Alvar, Antonio Manuel (1984): "Tornos, un pueblo cargado de peirones", en Narria. Revista de Estudios de Arte y Costumbres Populares, nº 34-35, pág. 7-11.